Excursión al parque provincial Mississagi

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Marcela nos informó (no hay mejor manera de expresarlo) que el único fin de semana que podía venir de campamento con nosotros era el fin de semana largo del primero al tres de agosto. Para el momento de la noticia, todo el que iba a reservar un campamento en Ontario ya lo había hecho, en especial quienes querían aprovechar el fin de semana largo, que, como pueden imaginar, tiene mayor demanda que los cortos. Incluso los campamentos de ´back-country´ de Algonquin, parque que por su tamaño suele dejar opciones abiertas a quienes nos dormimos en los laureles, estaban repletos.

Desde el mirador con la laguna Brush al fondo

Nos tocó, como ya nos ha pasado antes, buscar opciones más alejadas de Toronto y encontramos un parque provincial con campamentos de aventura salvaje disponibles para la fecha que nos dio Marcela (…y para muchas otras fechas más en caso de que quisiéramos extender o repetir la visita). De hecho, el parque, que se llama Mississagi para decirlo de una vez, ofrece campamentos monte adentro en dos modalidades: con acceso en canoa y con acceso solo a pie. El inconveniente del parque es que está a unas 6 horas de la casa, con lo cual 12 horas de los 3 días del paseo estaríamos metidos en el carro.

Aun así, nos anotamos al plan, y el sábado 1 de agosto de 2026, a las 5 de la mañana nos despertamos, nos duchamos, nos vestimos, preparamos café, empacamos la comida en el morral de Eduardino, lo metimos en la cajuela del carro, donde lo esperaban los otros tres morrales, y salimos a las 5 y 40 a buscar al sobrino que nos esperaba con desayuno listo y más café. Desayunamos en el carro, conversamos, hicimos una parada biológica y otra para poner gasolina y un poco antes de la 1 de la tarde nos registramos en las oficinas del parque. Fuimos atendidos por tres estudiantes universitarias, en lo que debía ser su trabajo de verano. Las tres conocían los detalles del libreto, pero ninguna se había aventurado a conocer los campamentos monte adentro del parque, por lo cual no pudieron aportar ninguna información adicional a la que ya tenía de la página web. Eso sí, nos confirmaron que las condiciones del trayecto eran malas porque las tormentas habían tumbado muchos árboles.

Vista desde el campamento

Parqueamos el carro, donde nos dijeron las guardabosques, y comenzamos a caminar a la 1 y 35 pm. Media hora más tarde habíamos alcanzado la intersección de tres senderos del parque: Helenbar Lookout Trail, Semiwite Creek Trail y MacKenzie Trail, que coinciden en una playa de arena bastante buena en la que estaban bañándose una pareja mixta: él mexicano y ella canadiense, que al oírnos hablar en castellano entablaron conversación con nosotros. Se estaban quedando en los campamentos con acceso al carro y habían hecho ese día el circuito Helenbar.

Playa de arena
Los dejamos en la playa y continuamos nuestro camino. Pronto descubrimos los desafíos del trayecto: no solo hay árboles caídos, sino que la maleza ha crecido borrando partes del sendero. A vuelo de pájaro me atrevo a decir que la combinación de poco tráfico y la falta de mantenimiento de la ruta van de la mano con los ventarrones que han derribado los árboles.


Yesquero de borde rojo
Red-Belted Conk (Fomitopsis mounceae)

A nuestros efectos, el resultado fue que nos perdimos en unas 4 ocasiones en la ida y una o dos en el regreso y tuvimos que desandar hasta las marcas anteriores (terreno seguro), revisar bien el mapa y el GPS (el modelo que tengo no tiene plano), volver a buscar los indicios sobre el terreno y emprender una nueva ruta. En un caso de desesperación tuvimos que apelar al mapa de la aplicación ‘AllTrails’ que realmente te hace la vida muy fácil. Valga el momento para mencionar dos nuevos detalles: el terreno es un bosque denso en el que se pierde a ratos la señal del GPS y buena parte del parque no tiene cobertura inalámbrica.

Un detalle adicional que aderezó la caminata fue que las suelas de las botas de Eduardino iniciaron el proceso de divorcio separándose del resto del calzado. Apelamos a un poco de teipe de plomo que llevábamos y a un par de ligas para intentar mantener el arreglo conyugal, pero no tuvimos mucho éxito y las botas parecían tener bocas de pato. Con todo, llegamos al campamento antes de las 6 de la tarde, cubriendo el recorrido en poco más de 4 horas (que había sido el tiempo estimado). El regreso fue más rápido en buena medida porque ya mi GPS tenía registrada la ruta, además de que en el regreso se baja más de lo que se sube. El campamento en Brush Lakes donde pernoctamos las dos noches, está a 410 metros sobre el nivel del mar (msnm), mientras que el lago Semiwite, desde donde comenzamos la travesía, se encuentra a 370 msnm. El mapa que llevaba impreso (tomado de la aplicación AllTrails) indicaba un desnivel positivo de 235 m más otro negativo de 291 m en la ruta de regreso, es decir, al salir del campamento de Brush Lake se sube una loma bastante empinada hasta llegar al mirador (marcado en el mapa anexo más abajo con la letra M) y después de allí el camino es principalmente en bajada.

Perdidos en el monte

Pasamos las dos noches en el mismo campamento a orillas de una laguna, siendo los únicos benefactores de ella, y probablemente uno de los pocos visitantes que ha tenido este año a juzgar por lo poco marcada que está la ruta. Tanto en el campamento como en buena parte de la ruta se pueden encontrar excrementos de alce que parecen indicar una buena población de ellos en los alrededores, pero no tuvimos la suerte de verlos. Uno de los planes que inicialmente tenía para el día de ocio en ese campamento, era rodear a pie la laguna para llegar a un segundo campamento que hay en la zona de Brush Lakes. Brush Lakes son dos lagunas mellizas conectadas por un pequeño riachuelo que no llegamos a ver. Cada campamento disfruta de su propia laguna. El plan de conocer el segundo de ellos se cayó por dos motivos: las condiciones de la ruta eran bastante malas (parecían en peor estado que el tramo ya recorrido) y Eduardino estaba sin botas.

Botas reparadas

El domingo estuvimos dedicados a reponer energías para el lunes. Alrededor de las 10 de la mañana, antes de desayunar, Marcela y yo dimos la vuelta nadando a nuestra laguna. Horas más tarde, cerca de las 2, Marcela dio una segunda vuelta ella sola, sin invitarme porque le parece que voy muy lento. El resto del día se fue en cocinar las tres comidas, reparar las botas del muchacho con cabuyas y esparadrapo, desmalezar un poco la ruta de entrada al campamento, reponer un par de señales que encontramos caídas, remover algunos troncos que bloqueaban el camino y preparar la fogata.

Entrenando para un triatlón

La experiencia como tal obtuvo una revisión mixta. Si bien la laguna es hermosa, no tiene la playa de arena que dice tener en la descripción del campamento que hay en el sitio web del parque. Las condiciones de la ruta fueron bastante malas y había bastantes mosquitos, que parece ser un tema especial este año. El lado positivo es que creció nuestra capacidad de ubicación, leer mapas y encontrar pistas. Sólo nos cayó un aguacero el domingo de madrugada mientras dormíamos y disfrutamos de buen clima el resto del campamento. La comida fue la justa que necesitábamos, estaba sabrosa, y logramos resolver todos los desafíos que se nos presentaron con buen ánimo. 

Mención especial merecen la playa de arena en la intersección de los tres senderos y el mirador sobre las lagunas mellizas. Es un parque que merece la pena visitar y que se vería beneficiado con un buen mantenimiento de los senderos. Una reflexión que me hice estando allí es lo fácil que resulta perderse en un bosque cuando el sendero no está marcado, y sentí muchísima gratitud por todos los excursionistas que se han molestado en poner marcas en el camino para facilitar la orientación de quienes venimos atrás. 

Con esta excursión crece mi admiración por los pioneros que abrieron caminos y por quienes han establecido y mantienen los infinitos senderos de los parques provinciales de Ontario. A todos ellos, mis gracias por abrirnos a la posibilidad de disfrutar de las bellezas naturales de la provincia.

Mapa del recorrido:



Video de lo ocurrido:

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